|
||||
|
Secretos de una estrella moribunda Astronomía
Un grupo de astrónomos ha conseguido las observaciones más detalladas hasta la fecha de una vieja y masiva estrella, justo antes y después de que terminara sus días con una espectacular explosión supernova. Dicha estrella se halla en la cercana galaxia M74, en la constelación de Piscis.
Imagen del espectrógrafo GMOS de la galaxia M74. Los recuadros muestran la posición de la estrella antes y después de la explosión supernova. Foto: Composición por Richard Sword, Institute of Astronomy, University of Cambridge/Gemini Observatory/Isaac Newton Telescope
(NC&T) Las observaciones previas a la explosión se realizaron desde el Gemini Observatory y el Hubble Space Telescope, menos de un año antes del acontecimiento. Sabiendo que la estrella se convirtió en supernova, los astrónomos pueden verificar los modelos teóricos que muestran cómo un cuerpo estelar de su clase puede encontrarse con este violento final.
Durante los últimos años, los astrónomos, y en particular el equipo de Stephen Smartt, han estado fotografiando cientos de galaxias, desde el espacio y desde tierra, con la esperanza de que alguna de los millones de estrellas que contienen pueda explotar algún día como supernova. Sería entonces posible certificar qué clase de estrellas son aquellas que desarrollan este fenómeno.
La suerte ha sonreído a los científicos, y el observador aficionado australiano Robert Evans descubrió en junio de 2003 una supernova identificada con el nombre de SN2003gd. Smartt se apresuró a observarla con el telescopio espacial Hubble, para verificar la posición exacta original de la estrella “progenitora”. Utilizando estos datos, se revisaron los archivos de imágenes y se descubrieron fotografías recientes que mostraban al astro antes de la explosión.
La imagen obtenida desde el observatorio Gemini (Mauna Kea, Hawai, en 2001), con el espectrógrafo GMOS, muestra claramente la estrella progenitora de color rojo. Armado con esta información, Smartt demostró que esta estrella era lo que los astrónomos llaman una supergigante roja normal. Antes de estallar, tenía una masa 10 veces superior a la de nuestro Sol, y un diámetro 500 veces mayor.
Estas estrellas son comunes en el Universo. Una particularmente famosa es Betelgeuse, en la constelación de Orión. Como SN2003gd, Betelgeuse podría convertirse en supernova, y ello podría ocurrir mañana o dentro de miles de años. Gracias a su cercanía, el espectáculo será impresionante para las criaturas que vivan entonces sobre la superficie de la Tierra.
Después de la explosión de SN2003gd, el grupo de Smartt ha utilizado los telescopios del Isaac Newton Group en la isla de La Palma (España) para hacer un seguimiento de su evolución. Dichas observaciones confirman que se trata de una supernova de tipo II, lo que implica que el material expulsado durante el estallido es rico en hidrógeno. Esto reafirma las teorías vigentes sobre el fenómeno.
Es sólo la tercera vez que los astrónomos han visto una estrella progenitora antes de que explote. Las otras fueron supernovas de tipo II bastante peculiares: la SN 1987A, que era una supergigante azul, y SN 1993J, que apareció en un sistema estelar binario.
Las supernovas son acontecimientos importantes porque lanzan al espacio elementos químicos que han sido sintetizados en los núcleos de las estrellas. Especialmente interesantes son los elementos pesados que están relacionados con la vida.
-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET: http://www.gemini.edu/project/announcements/press/2004-2.html
|
|||