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Señuelos para proteger aviones Tecnología Militar
El uso cada vez más frecuente de misiles capaces de seguir el rastro del calor generado por sus objetivos está haciendo que se desarrollen mejores contramedidas para superar este peligro, sobre todo en zonas muy conflictivas. Ingenieros del Georgia Tech Research Institute estadounidense están probando señuelos que pueden confundir a los sistemas de seguimiento de dichas armas.
Un avión británico C-130J lanza contramedidas antes de aterrizar en el aeropuerto de Bagdad. Foto: Georgia Tech/Master Sgt Rogert R. Hargreaves, Jr.
(NC&T) Los misiles actuales utilizan diferentes métodos para discernir señuelos y evitar ser engañados. Por eso, los ingenieros están intentando diseñar un señuelo que pueda superarlos a todos. Para conseguirlo, están realizando miles de simulaciones por ordenador, examinando el mayor número posible de combinaciones. Las mejores son probadas después en campo abierto.
Durante unos ensayos efectuados el pasado verano, en la Eglin Air Force Base de Florida, se emplearon señuelos y aviones reales, pero los misiles se mantuvieron encerrados en vehículos móviles en tierra, comportándose como si estuvieran en vuelo. Si el sistema de seguimiento del misil transfería su atención del avión al señuelo, entonces se consideraba que este último había tenido éxito.
Los señuelos se probaron a bordo de cuatro grandes aviones de transporte: los C-5, C-17, C-130 y MH53. Después, se ensayaron en varios cazas de combate (A-10, F-15 y F-16).
Los ingenieros del GTRI han estado desarrollando contramedidas militares durante muchos años, pero la guerra ha acelerado sus esfuerzos. Los señuelos están hechos de magnesio, una sustancia que produce una señal de calor al quemarse, capaz de confundir al sistema de seguimiento del misil. Se utilizan para defender a los aviones militares de los sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS), que emplean sensores infrarrojos para detectar los gases de escape de los motores de los aviones que son sus objetivos.
Recientes estimaciones sugieren que existen unos 500.000 MANPADS, lo que supone un considerable peligro para los grandes aviones que permiten repostar combustible en vuelo, o que transportan tropas, como los C-5 y C-17. Gracias a su gran tamaño y baja velocidad, son presas atractivas para los MANPADS.
Aunque disponibles durante las últimas tres décadas, es ahora cuando los MANPADS son más peligrosos debido a su creciente sofisticación. Se cree que representan entre el 65 y el 70 por ciento de los problemas de defensa aérea a los que se enfrentan los Estados Unidos durante sus acciones militares.
Además de los señuelos de calor, los ingenieros del GTRI trabajan en sistemas (DIRCM) que emplean rayos láser direccionales para confundir al sistema de seguimiento del misil, haciéndolo desviarse.
-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET: http://gtresearchnews.gatech.edu/newsrelease/flares.htm
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