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La nebulosa Tarántula Astronomía
El nuevo telescopio espacial de la NASA, el Spitzer Space Telescope, ha capturado con enorme detalle la estructura filamentosa y las estrellas recién nacidas de la nebulosa Tarántula, una rica región donde se forman en gran número, conocida también como 30 Doradus.
La nebulosa Tarántula, vista por el telescopio Spitzer. Foto: NASA/JPL-Caltech/Cornell University y University of Leiden
(NC&T) La citada nebulosa de polvo y gas se halla en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea, la más próxima a nosotros y visible principalmente desde el hemisferio sur.
La imagen del modernísimo telescopio infrarrojo muestra la caldera interestelar donde se desarrollan los complejos procesos físicos y químicos que gobiernan el nacimiento (y la muerte) de las estrellas.
En el corazón de la nebulosa se halla un cúmulo compacto de estrellas, llamado R136, que contiene cuerpos estelares muy masivos y jóvenes. La más brillante de estas estrellas supergigantes azules tiene 100 veces más masa que nuestro Sol, y es más de 100.000 veces más luminosa. Vivirán rápidamente y morirán jóvenes, en términos astronómicos, agotando su combustible nuclear en unos pocos millones de años.
La imagen tomada por el Spitzer se consiguió con una cámara sensible a la luz infrarroja en longitudes de onda unas diez veces más largas que la luz visible. La fotografía es en realidad una imagen compuesta por cuatro tomadas en diferentes longitudes de onda. El azul indica la emisión a 3,6 micrones, la verde a 4,5 micrones, la naranja a 5,8 micrones y la roja a 8 micrones. La región que se aprecia cubre un área equivalente a tres cuartas partes el diámetro de la luna llena.
Gracias a su sensibilidad infrarroja, el Spitzer puede penetrar a través de las nubes de polvo, revelando lugares previamente ocultos de formación estelar. Los espacios vacíos están producidos por los vientos altamente energéticos originados en las masivas estrellas del cúmulo estelar central. Son particularmente interesantes las estructuras en los bordes de estos vacíos. Densos pilares de gas y polvo, esculpidos por la radiación estelar, denotan el lugar de nacimiento de futuras generaciones de estrellas.
La imagen del Spitzer aporta información sobre la composición del material en los bordes de tales espacios vacíos. Las capas superficiales más cercanas a las estrellas masivas están sometidas a una intensa radiación estelar. Aquí, los átomos ven arrancados sus electrones, y el color verde de estas regiones delata la radiación de este material altamente excitado (ionizado). Los filamentos rojos que se aprecian en toda la imagen revelan la presencia de material molecular que sería rico en hidrocarburos.
-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET: http://www.spitzer.caltech.edu/Media/releases/ssc2004-01/release.shtml
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