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Areas del cerebro que "descifran" las emociones Psicólogos de Queen´s University han descubierto que nuestra habilidad para determinar los sentimientos de otras personas descansa en dos áreas específicas del cerebro. Se espera que los resultados publicados en la edición del mes de abril de la revista Journal of Cognitive Neuroscience tengan implicaciones en el tratamiento de desórdenes del desarrollo tales como el autismo. "El estudio nos ayuda a entender las bases cotidianas de la "teoría de la mente": nuestra habilidad para explicar la conducta en término de estados mentales como las intenciones y deseos. Lo que estamos mostrando es que un primer paso importante (en la teoría de la mente) es ser capaz de descifrar el estado mental de otras personas, y que esta habilidad se realiza dentro de un camino neurológico muy específico," dijo el Dr. Marki Sabbagh quien dirigió el estudio. Los investigadores usaron una técnica llamada potencial de eventos relacionados. A los participantes les colocaron 128 electrodos en el cuero cabelludo y los investigadores grabaron las señales del electroencefalograma (EEG). Luego le presentaron a los participantes imágenes visuales de diferentes emociones y les pidieron que identificaran tanto el estado mental como el sexo de la persona en cada fotografía, basándose solamente en los ojos de la misma. Comparando las señales del EEG con cada respuesta, los investigadores identificaron dos áreas precisas del cerebro que fueron activadas específicamente cuando los participantes realizaron juicios acerca del estado mental: la región temporal media y la corteza frontal orbital. Problemas relacionados con "descifrar el estado mental" están asociados con desórdenes del desarrollo como el autismo. Como paso próximo, los investigadores evaluarán si los individuos autistas tienen dificultad para activar estas áreas del cerebro cuando realizan juicios sobre el estado mental, explicó el Dr. Sabbagh. Si los problemas de interacción social están relacionados con los circuitos del cerebro los científicos podrían diseñar métodos para mejorar las habilidad sociales de esos individuos.
Sumario del artículo original publicado en inglés por: Queen's University - Kingston, Ontario, Canada
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