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Cuidado con los intereses variables Por J. G. Santiago
Financiar las deudas a largo plazo con instrumentos financieros de taza variable puede ser una decisión altamente riesgosa en tiempos de intereses muy bajos. Es muy difícil pronosticar las fluctuaciones en las tazas de interés a largo plazo. Si de pronto se dispara la inflación y las tazas de interés suben, el bajo pago mensual de ahora se puede convertir en una carga muy pesada si los intereses del préstamo son variables.
Las líneas de crédito con intereses variables se han puesto de moda en los últimos años, en parte debido a los esfuerzos publicitarios de muchas instituciones financieras. Muchos consumidores que tenían deudas a intereses altos las han consolidado, en muchos casos con líneas de crédito hipotecarias que están sujetas a cambios en las taza de interés prime.
Para muchos consumidores estos préstamos posiblemente han sido un alivio ya que redujeron sus pagos mensuales. Sin embargo, a medida que los intereses suban, también subirán los pagos mensuales. Quienes hayan abusado de dichas líneas de crédito pueden estar a punto de recibir sorpresas de mal gusto. Una deuda de $10,000 al 4 % de interés paga en este momento $400 de interés anual, pero si la taza de interés sube a 5 %, ese pago aumentaría a $500 anuales y podría subir a $700 si eventualmente los intereses aumentan al 7 %.
Por ello, los consumidores e inversionistas conservadores prefieren financiar las deudas a largo plazo con préstamos de taza de interés fija cuando los intereses están muy bajos. Alguien que desee financiar la compra de una vivienda a 15 ó 30 años y no tiene planes de venderla a corto plazo posiblemente incurriría en menor riesgo financiero en este momento si opta por un préstamo con taza de interés fija, aunque a corto plazo tenga un pago mensual mayor que con un préstamo hipotecario con taza de interés variable.
Ahora que los intereses están todavía bajos es importante analizar nuestras deudas y determinar la naturaleza de las mismas. Si tenemos la intención de mantener alguna parte de nuestras deudas por muchos años, posiblemente nos convenga adquirir en este momento un préstamo con taza de interés fija para esa porción de la deuda. Si los intereses estuviesen altísimos y se esperase que bajasen, la conclusión sería diferente, pero ese no es el caso.
Abril 19, 2004.
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