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Aprendizajes de la recesión económica J. G. Santiago
La reciente recesión económica que vivió los Estados Unidos fue para muchos americanos jóvenes la primera de su vida. Para todos ha sido una experiencia desagradable porque descubrimos cuán vulnerables podemos ser a los vaivenes de la economía. Sin embargo, esta podría ser una experiencia valiosa si aprendemos de ella.
Estabilidad laboral
Descubrimos que existe un gran riesgo cuando trabajamos para una sola empresa y el riesgo es aún mayor cuando la familia depende del empleo de una sola persona. La garantía laboral no existe en los Estados Unidos. Miles de personas sufrieron las consecuencias de la compra, venta e integración de empresas. En su afán de generar ganancias, muchas corporaciones grandes y medianas despidieron gente sin clemencia, sin importar sexo, edad, antigüedad y otras condiciones personales.
Aprendimos también que con el desempleo se va el seguro médico con costo compartido entre empleador y empleado, el seguro por incapacidad y el seguro de cuidado a largo plazo. Al quedar desempleados nos vemos obligados a pagar el seguro médico en su totalidad, ya sea vía COBRA o mediante aseguradoras privadas. Es lamentable pero en Estados Unidos no existe un seguro médico verdaderamente portátil. De ahí que al quedar desempleados y terminarse COBRA estaremos a merced de las grandes empresas de seguros que en su mayoría tienen como objetivo fundamental generar ganancias mediante dos estrategias básicas: 1) Aumentando las primas, 2) Minimizando riesgos y costos. Quienes sufren de alguna enfermedad o tengan antecedentes médicos estarán más expuestas a primas altas, si es que logran conseguir seguro.
Con el desempleo también se va el seguro de vida que proveía el empleador y, si por algún motivo de salud ya no podemos conseguir otro, nuestra familia perderá ese beneficio tan importante. Por ello, un seguro de vida privado es mucho más aconsejable.
Seguro de Desempleo
Esta recesión también nos ha enseñado que los beneficios del Seguro de Desempleo eventualmente terminan. Por ello es recomendable establecer una estrategia para épocas de crisis. Los expertos recomiendan que deberíamos tener ahorros suficientes para vivir sin trabajar por lo menos seis meses. La recesión reciente nos demuestra que eso no es suficiente y es de importancia fundamental la creación de un fondo de reserva y varias fuentes de ingreso familiar.
La Bolsa de Valores
Aprendimos en carne propia que la bolsa de valores no es totalmente predecible y está sujeta a factores que se escapan de nuestro control y, por consiguiente, la especulación a corto y mediano plazo es altamente riesgosa. Nos percatamos también que un portafolio mal balanceado puede añadir volatilidad a las inversiones. Los portafolios cargados de acciones tecnológicas se vinieron a pique como en una montaña Rusa. Inclusive los portafolios diversificados por sectores pero que carecían de bonos y efectivo bajaron a niveles nunca vistos en muchos años.
Otra enseñanza importante es que la bolsa de valores responde sin piedad a sucesos políticos y sociales, precisamente porque las altas y bajas son a veces el resultado de la conducta maníaca, depresiva o paranoica de inversionistas con una visión a corto plazo o con portafolios mal balanceados. La bolsa también reaccionó negativamente a la batalla campal entre republicanos y demócratas por los votos de Florida durante la elección presidencial. Esa página negra de nuestra historia política coincidió con el inicio del desplome de las acciones tecnológicas, seguido por el ataque a las torres gemelas y posteriormente por las guerras de Afganistán e Irak. Todo esto nos demostró la importancia de crear un portafolio balanceado entre acciones, bonos, efectivo y otro tipo de inversiones que nos permita ajustarnos a crisis económicas y políticas.
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