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"La Paradoja Moderna de la Política Familiar" Octubre 23, 03
Berkeley. Sin lugar a dudas, los 15 países que forman la Unión Europea utilizan un arsenal más poderoso de políticas sociales pro-familia que los Estados Unidos. Sin embargo, esos países tienen menores tazas anuales de matrimonios y nacimientos.
En su artículo, "La Paradoja Moderna de la Política Familiar," publicada en la edición de Septiembre/Octubre de Transaction: Social Science and Modern Society, el profesor Neil Gilbert de la University of California, Berkeley, y la profesora Rebeca Van Vorhis de California State University exploran esta rara contradicción.
Es ampliamente reconocido que los Estados Unidos va muy por detrás de las democracias industrializadas avanzadas de Europa en el desarrollo de políticas sociales pro-familia tales como la ausencia por maternidad, guarderías, duración de las vacaciones y otros beneficios que reducen los conflictos entre el trabajo y la familia, dice Gilbert.
"Sin embargo," el continúa, "la taza de fertilidad de 2.06 de los Estados Unidos -cercana a la taza de reemplazo del 2.11- fue consistentemente mayor que la de los principales países industrializados de Europa."
La taza de fertilidad varió de 1.22 en España e Italia a 1.72 en Gran Bretaña y 1.74 en Francia; la taza de Alemania fue 1.44, en Suiza 1.54 y los Países Bajos 1.66. Aunque el número de matrimonios y nacimientos es mayor en los Estados Unidos, los autores reconocen que todavía son bajos, porque están por debajo del nivel de reemplazo. Exploraron tres hipótesis para estos bajos números.
Matrimonios y nacimientos tardíos
"El control de la natalidad y las mujeres que entran a la fuerza laboral han cambiado las cosas," dice Gilbert. "La gente está posponiendo el inicio de una familia. Una mayor proporción de la población esta buscando una educación superior."
Decisiones calculadas
"Es costoso tener niños," dice Gilbert, "así que la gente está tomando decisiones calculadas para tener un solo niño, o ninguno." Los autores escriben: "Las decisiones calculadas también apoyan lo que podría llamarse la "hipótesis de la independencia femenina," que está relacionada con sexo, dinero y la calidad de las relaciones entre esposos. De acuerdo a esta explicación, con el despertar del movimiento de liberación sexual y un aumento en la participación en la fuerza laboral, las mujeres tienen menos necesidad de los esposos en su papel de fuente económica y compañero sexual como en tiempos anteriores."
Equivocación de las mueres con respecto a la participación de los hombres "Contrario a la decisión calculada, que implica el sopesar los costos y beneficios asociados con el matrimonio y crianza de hijos, la tercera explicación apoya la idea de que las tendencias son aquí el resultado de un mal cálculo de las mujeres," escriben Gilbert y Van Vorhis. Dado que ambos trabajan, las mujeres asumen que los hombres asumirán mayores responsabilidades en el hogar, "pero los hombres no han dado la talla," dice Gilbert. "La mayoría de las responsabilidades todavía recae sobre las mujeres." Las mujeres entonces piensan dos veces el tener un segundo niño, el dice, e inclusive el tener hijos. Extracto del artículo original de Carol Hayman, del 13 de octubre, 2003
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