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Deterioro y saqueo de instalaciones sanitarias en Irak Octubre 27, 03 Durante el reciente conflicto e inmediatamente después, un 12% de los hospitales sufrieron daños parciales y el 7% fueron saqueados. Más del 30% de las instalaciones que prestaban servicios de planificación familiar fueron destruidas. Los dos principales laboratorios públicos de salud del país, en Bagdad y Basora, fueron destruidos. MADRID/GINEBRA/EL CAIRO -- Coincidiendo con la reunión de la comunidad internacional para examinar las necesidades más urgentes de la reconstrucción del Iraq, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el UNICEF y el Banco Mundial subrayarán los requisitos necesarios para mejorar la salud en el Iraq y dotar a la población iraquí de un sistema de salud eficaz. La población del Iraq ha padecido problemas sanitarios durante muchos años, y sus sufrimientos se reflejan en las tasas de mortalidad infantil y materna, muy superiores a lo que cabría esperar. Después de un decenio de financiación insuficiente, el sistema de salud ya no puede atender las necesidades más básicas de la población. «El reto que afrontan las autoridades iraquíes y la comunidad de donantes es doble: restablecer los servicios básicos a corto plazo, y a la vez transformar unos servicios, planificados a nivel central, en un nuevo modelo basado en políticas de atención primaria de salud y de prevención apoyadas en datos objetivos. El nuevo sistema ha de reflejar las necesidades sanitarias y la carga de morbilidad de la población iraquí», ha dicho el Dr. Hussein A. Gezairy, Director Regional de la Región del Mediterráneo Oriental de la OMS. La OMS empezará a trabajar en los sectores más prioritarios, como son los de enfermería, salud pública y administración, y salud de la madre y del niño. Deterioro y saqueo de instalaciones sanitarias «Para que el sistema de salud del Iraq funcione a pleno rendimiento tiene que contar con un nivel adecuado de inversiones financieras y técnicas bien orientadas. Durante los últimos tres meses, funcionarios gubernamentales y otras partes interesadas, en particular la OMS y el UNICEF, organizaciones no gubernamentales y el Banco Mundial, han trabajado arduamente para acordar prioridades, reparar los servicios más esenciales, analizar los principales asuntos de política, y reconstruir el sistema de salud. Hemos otorgado alta prioridad a la seguridad del personal de salud y de los pacientes, a los suministros médicos esenciales, las instalaciones de producción de electricidad y de abastecimiento de agua, y a las posibilidades de formación del personal de salud», ha declarado el Dr. David Nabarro, Representante del Director General de la OMS para la Acción Sanitaria en las Crisis. Los servicios de salud del Iraq se apoyan en 250 hospitales y 1200 dispensarios. La calidad de la atención que se proporciona es variable. Sólo un tercio de las instalaciones de salud prestan atención obstétrica de emergencia. La proporción de médicos por habitante es satisfactoria (5 por 10 000), pero existe una grave escasez de enfermeras. El personal de salud capaz de ofrecer una atención básica o primaria es muy inferior al necesario. En consecuencia, aproximadamente un tercio de las mujeres iraquíes dan a luz sin ser atendidas por personal calificado. Entre el 15% y el 20% de ellas se exponen a graves riesgos para su salud y necesitan apoyo médico avanzado. Se explica así la alta tasa de mortalidad materna, 300 por 100 000 nacidos vivos, muy superior a la de otros países de la región. Las partes interesadas en la gestión de la salud se han comprometido a reducir a la mitad, en dos años, las tasas de mortalidad materna e infantil. Esa meta no puede lograrse sin realizar inversiones en infraestructura, suministro de equipos esenciales, medicamentos y vacunas, y sin contratar, formar y redistribuir el personal de salud necesario. Necesidad urgente de recursos financieros El Ministro de Salud ha establecido nueve grupos de trabajo en el sector sanitario, a partir del gran número de expertos nacionales existente, tanto de la administración pública como ajenos a ella, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial, los organismos de desarrollo y el equipo de la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA). Se están examinando las posibles opciones para el desarrollo de diversas esferas: salud pública (en particular la atención de salud materna y del niño), prestación de una atención de salud de calidad, disponibilidad de productos farmacéuticos y suministros, financiación de la atención de salud, sistemas de información y tecnologías, desarrollo de los recursos humanos, certificación del personal, y legislación sanitaria.
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