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Ayn Rand y la Educación

Michael S. Berliner, PH. D.

 

(Cuando este artículo fue publicado en 1982, Michael S. Berliner,  presidía el Departamento de Fundamentos Sociales y Filosóficos de la Educación de la Universidad de California en Northridge.  Fue director ejecutivo del Instituto Ayn Rand durante el período 1985-1999.)

 

 

La revolución que Ayn Rand trajo a la filosofía tuvo profundas implicaciones para la educación. Dado que el propósito de la educación es desarrollar una clase particular de individuo y sociedad, la educación envuelve la ejecución práctica de ideales filosóficos. De ahí que la educación tenga una relación íntima especial con la filosofía.  Todo lo que sucede en el salón de clases descansa en premisas filosóficas: la educación deriva sus metas de la ética, su metodología de la epistemología y sus políticas administrativas y situación política de la filosofía social. 

Dada la dependencia de la educación en la filosofía, no debería sorprendernos que nuestras escuelas estén en caos; ellas han obtenido sus principios guías de varias formas de irracionalismo, altruismo y colectivismo.  Solamente cuando los educadores se muevan hacia la filosofía de Ayn Rand,  la salud regresará a nuestras escuelas.  ¿De qué manera su filosofía rescatará a la educación?

 

1.      El concepto de Ayn Rand sobre la naturaleza del hombre provee las bases para entender el propósito de la educación. 

El hombre se distingue de otros animales por su facultad conceptual; sólo él tiene la capacidad de razonar abstractamente y edificar sobre el conocimiento previo.  Debido a que es un animal racional, sólo el hombre puede ser educado; y por la misma razón, el hombre necesita educación.  Su supervivencia requiere conocimiento de la realidad y dominio de los procesos de pensamiento lógico que debe usar para adquirir ese conocimiento.  Si los educadores empezasen al principio y se preguntasen por qué necesita el hombre escuelas, encontrarían la respuesta en la filosofía de Ayn Rand.  Descubrirían que todas las formas de “ajuste social” ignoran la base real que debería proveer a la educación su enfoque central: la razón es el instrumento que el hombre tiene para sobrevivir.

2.      La teoría de conceptos de Ayn Rand sugiere un nuevo enfoque a la enseñanza y al aprendizaje. 

El problema de los universales ha sido uno de los temas filosóficos más dolorosos; no fue sino hasta la llegada de Ayn Rand que hubo un entendimiento apropiado de la relación entre lo abstracto y lo concreto.  El debate entre los Racionalistas y los Empíricos sobre este tema produjo una alternativa similarmente falsa en la teoría del aprendizaje: para los educadores racionalistas, el aprendizaje es una adquisición mística de abstracciones flotantes, mientras que para los Empíricos, el aprendizaje es una actividad no conceptual empantanada en el nivel de preceptos concretos.  Mientras que un enfoque enfatiza la memorización mecánica de fórmulas generales y concretos seleccionados arbitrariamente, el otro mantiene que no es posible el conocimiento general.  Los Racionalistas se deshacen de la realidad física y los Empíricos se deshacen del entendimiento conceptual.

3.       El concepto de certeza contextual de Ayn Rand rompe a través del irracionalismo tanto de los tradicionalistas como de los progresistas en educación.  Para los tradicionalistas, la verdad es lo que el maestro o los libros de texto ordenan, mientras que para los progresistas la verdad es cualquier cosa que funciona en una situación particular.  El concepto de certeza contextual significa que la verdad no es un absoluto dogmático, fuera de contexto, ni una adivinanza tentativa.  La verdad es “el reconocimiento de la realidad” (Atlas Shrugged) y se hace posible mediante un contexto cierto de conocimiento.  Aplicado al salón de clases, la teoría de Ayn Rand sugiere un nuevo enfoque hacia la naturaleza y desarrollo del conocimiento en la mente de un niño.

4.      El trabajo más grande de Ayn Rand en educación, “The Comprachicos,” es un logro monumental.  En él, ella trazó los efectos de prácticas de enseñanza alternas en la mente de estudiantes desde los años del jardín de infancia hasta los años de universidad.  “Los primeros cinco o seis años de la vida de un niño, “ella escribió, “son cruciales para el desarrollo cognoscitivo.  Ellos determinan, no el contenido de la mente, sino sus métodos de funcionamiento, su psico-epistemología.” (“Los Comprachicos,” en La Nueva Izquierda)  Es la psico-epistemología de un niño lo que dañan los educadores “Progresistas”, catalogados para siempre por Ayn Rand como los Comprachicos de la mente, los asesinos de la razón y la auto estima.

5.      El concepto de independencia de Ayn Rand puede proveer las bases para entender el significado de “libertad” en educación.  De acuerdo a la mayoría de teorías educativas, el profesor “interviene” en las actividades de un niño (por ejemplo, estableciendo los requisitos del curso, aplicando disciplina, estableciendo metas, e inclusive corrigiendo los errores de los estudiantes) interfiriendo con la independencia de un niño.  Los tradicionalistas mantienen la intervención pero rechazan la independencia como meta, y los progresistas defienden la independencia pero olvidan la instrucción cognoscitiva.  

A los maestros se les presenta una alternativa falsa: deben escoger entre enseñar e independencia.  Pero, de hecho, la intervención del maestro es una herramienta básica para ayudar a los estudiantes a adquirir independencia completa.   Ayn Rand mostró que la esencia de la independencia es cognoscitiva: la independencia depende del propio juicio.  Mientras que la capacidad para la selección independiente es inherente en el hombre, las habilidades y la confidencia necesaria para depender de sí mismo no surgen automáticamente.   La intervención del maestro –por ejemplo, con instrucción y guía- provee beneficios enormes: a los estudiantes más capaces, dicha intervención les ahorra tiempo;  a los menos capacitados, les salva la vida.

6.      El sistema filosófico de Ayn Rand puede proveer un fundamento teórico para el método educativo más prometedor que ahora está disponible: el método Montessori.   A pesar del éxito de las escuelas Montessori,  sorprende que se entiendan poco las razones de ese éxito.  Como consecuencia, el método es considerado como tan sólo una serie de técnicas inteligentes para enseñar habilidades específicas, o se hacen intentos para fundamentar el método en la filosofía personal de Maria Montessori, una mezcla de catolicismo y misticismo Hindú. 

En la actualidad, quienes apoyan el método Montessori son incapaces de defenderlo ya sea del establecimiento educacional o de quienes toman posiciones mixtas dentro de los rangos de Montessori.  Maestros y estudiantes necesitan entender el verdadero significado filosófico del Método de Montessori.  La filosofía de Ayn Rand hace ese entendimiento posible.

7.      El concepto de juicios de valor metafísicos de Ayn Rand sugiere una nueva preocupación importante para las escuelas. Un juicio de valor metafísico es un juicio acerca de la existencia, un juicio que forma valores morales (léase “La Psico-Epistemología del Arte” en El Manifiesto Romántico.  Por medio de las respuestas a preguntas tales como “¿Se puede conocer la realidad?” y “¿Es posible la felicidad?”, un individuo identifica qué es aquello de importancia fundamental en su vida.  Dado que los niños en edad escolar están en el proceso de formar subconscientemente sus juicios de valor metafísicos, el maestro del salón de clases tiene que jugar un papel crucial: motivar las conclusiones que fundamentan una visión benévola de la existencia.

8.      El concepto de Ayn Rand de libre voluntad es central en toda su filosofía y tiene un amplio significado para la educación.  La aceptación de su visión de que el hombre es un individuo autónomo traerá un cambio dramático en el salón de clases:   la responsabilidad individual y la dependencia en uno mismo reemplazará al conformismo y a los ajustes sociales como metas educativas. 

Su principio de que el pensamiento es volitivo tiene particular importancia en las prácticas de enseñanza. Esta identificación permitirá que los educadores entiendan lo siguiente: Por qué el aprendizaje requiere esfuerzo cognitivo, por qué las técnicas conductistas (“modificación de la conducta”) no funcionan, por qué los maestros no pueden tener toda la responsabilidad del éxito o fracaso de sus estudiantes, y por qué es imposible instilar conocimiento o valores enseñando métodos que dejan de lado la mente.  La base para este enunciado es una lección de Ayn Rand que es simple pero monumental: La mente no puede ser coaccionada.

9.      La teoría de los derechos de Ayn Rand muestra por qué la educación pública está condenada. 

Ella demuestra la falta de validez de la noción acerca de “los derechos colectivizados” y su manifestación, “la propiedad pública.”   Dado que esa propiedad no tiene un dueño particular, el derecho a su uso y disposición es una fuente de constantes conflictos: cada individuo es parte del público y tiene un “derecho” igual a la propiedad pública.  Ninguna parte de la propiedad pública es tan deseada como las escuelas públicas, dado que quienes ganen la batalla por el poder de controlarlas tendrán la capacidad de dictar qué y cómo enseñar a los niños y formar, en una gran medida, lo que será el futuro.   

A medida que las escuelas públicas se hunden lentamente debajo de las olas de violencia, las drogas y la ignorancia, sus defensores  buscan desesperadamente la salvación de las mismas.  No hay ninguna: el caos interno y la politiquería en la educación pública es parte inherente de la propiedad pública.  La aplicación de los derechos individuales al sistema educativo es necesaria para que la salud retorne a las escuelas.

10. Muchas de las otras contribuciones de Ayn Rand tienen implicaciones para la teoría y práctica educativa.  Mencionaré dos:

a) Los conceptos de Ayn Rand sobre la identidad y causalidad pueden ayudar a los educadores a fomentar la creatividad en los niños.  Dado que la creatividad depende de saber lo que las cosas son y pueden hacer, el conocimiento de hechos es una condición previa más que un obstáculo a la creatividad.

b) El reconocimiento por parte de Ayn Rand que la conciencia tiene identidad y su concepto de psico-epistemología están entre los descubrimientos más importantes de la naturaleza de la mente.  Cada uno implica revisiones importantísimas en las teorías sobre el crecimiento y desarrollo cognoscitivo.

11. Finalmente, hay otro logro general de Ayn Rand de mayor significado para la educación: su enfoque sobre las ideas.   La integración y alcance total fueron su gran logro, y estuvieron presentes en todos los temas que ella trato.  Pero este enfoque tiene poca aceptación en el clima intelectual de nuestros días, donde una mentalidad contraria a la sistematización se infiltra abiertamente en toda nuestra cultura, inclusive en la educación.  

La confusión y falta de propósito de nuestro tiempo se manifiestan en el enfoque descaradamente descuidado hacia la educación.  Las metas siguen sin identificarse, los métodos son conflictivos, el tratamiento de los niños cambia a cada minuto; en esencia, los principios son reemplazados por la eficiencia a corto plazo. 

Cuando los educadores empiecen a aplicar no sólo ideas aisladas de Ayn Rand pero su sistema y método, veremos un Renacimiento en la educación.

 

Copyright (c)  Derechos Reservados - 1982 The Objectivist Forum Publications, Inc., April 1982. 

Traducido al español y publicado con la debida autorización.

 

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