|
AhoraUSA®
Más noticias en
www.AhoraUSA.com
Noticias de actualidad, ciencia, salud, y mucho más.
Spanish Language Portal
|
|
|
Entre utopía y utopía el Chavismo florece
J. G. Santiago
Es difícil concebir que el Chavismo y el Castrismo -con mayúscula
por decreto
de la Real Academia- logren sobrevivir en el siglo XXI. Lamentablemente ambos son el fruto podrido de la desesperación popular que no logra encontrar una salida a la pobreza, al desempleo y al engaño de algunos gobiernos de América Latina que no fueron otra cosa que la institucionalización, supuestamente democrática, de la traición gubernamental.
No nos engañemos, los copeyanos y los adecos, con su mala administración de
los recursos
públicos, prepararon el terreno para que prosperara el Chavismo. En la Venezuela copeyana y adeca corría el "güiskisito" por las calles, los almuerzos y fiestas oficiales eran fenomenales y las tiendas de Miami florecían con "el dame dos". Mientras tanto, la gente de Petare y otros muchos barrios populares soñaban, como los televidentes, con imitar a los personajes de las telenovelas
y del gobierno que, desde luego, no tenían nada que ver con la vida del ciudadano común. Pero la gente de los barrios de Caracas estaba tranquila: había trabajo aunque fuese de ascensorista, por decreto de Carlos Andrés, y era la época feliz del Dólar por 4.30. ¡Qué maravilla!
El sueño poco a poco se vino abajo. Con la caída de los precios del petróleo y el atraco de cuello blanco, el país y sus reservas se cayeron del Ávila al mar. El desempleo aumentó, las promesas falsas florecieron, los dólares terminaron en Miami y el país entró en caída libre. Los grandes consorcios empresariales empezaron a invertir en el extranjero, incluyendo Europa, Puerto Rico y los Estados Unidos, en un afán de exportar Dólares para defenderse del inminente desastre. Cuando la clase media descubrió el desfalco, empezó la venta de propiedades, la compra de Dólares y el Bolívar se vino abajo. Cuando
la noticia llegó a Petare
y otros barrios populares, el gobierno decretó la oficial
devaluación.
¿Justifica todo ello el Chavismo? De ninguna manera. El Chavismo, como el Chavo del Ocho, entretiene pero no aporta soluciones a la crisis económica de Venezuela. El
Chavismo y el Castrismo son respuestas a otras utopías, incluyendo las socialcristianas y las marxistas. Entre utopía y utopía, la gente se muere de hambre pero de paso se multiplica. Es el nuevo milagro del hambre y de la multiplicación, endosado por los vendedores de utopías.
Mientras tanto, el Chavismo -como la mala hierba- florece, los gobiernos de turno de los países desarrollados pelean
las batallas lejanas
-las del Oriente Medio y Afríca-, la nueva Venecia se baña en sangre y el Chavismo, caudillismo oportunista, tiende a propagarse en América Latina.
|
Más noticias en
www.AhoraUSA.com
© 2003-Present, AhoraUSA
and its licesonrs. All rights reserved.
Todos los derechos reservados.
|
|