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Investigadores ayudan a definir lo que hace a un político ser conservador
Berkeley, julio 25, 2003. Las agendas políticamente conservadoras pueden fluctuar entre apoyar la Guerra de Vietnam, defender valores religiosos y morales tradicionales y hasta oponerse a la ayuda pública. Pero, ¿hay motivaciones de fondo consistentes?
Cuatro investigadores que echaron mano a 50 años de literatura investigativa acerca de la psicología del conservadurismo reportan que en el corazón de ella está la resistencia al cambio y la tolerancia por la desigualdad, y que algunos de los factores psicológicos vinculados a posiciones políticas conservadoras incluyen:
“Desde nuestra perspectiva, estos factores psicológicos son capaces de contribuir a la adopción de contenidos ideológicos conservadores, ya sea independientemente o en combinación,” escribieron los investigadores en un artículo, “Conservadurismo Político como Conocimiento Socialmente Motivado,” publicado recientemente en el Psychological Bulletin de la Asociación Psicológica Americana.
Los psicólogos buscaron patrones entre 88 muestras que involucraron a 22,818 participantes tomados de documentos de conferencias, libros y artículos de revistas. Los materiales originados en 12 países que, incluyeron varios tipos de literatura y enfoques de diferentes países y grupos, proveyeron pistas comunes y consistentes, dijo Jack Glaser, de la Universidad de California.
Evitar la incertidumbre, por ejemplo, así como procurar la certeza, está particularmente ligado a una de las dimensiones claves del pensamiento conservador – la resistencia al cambio o mantenerse en el status quo, dijeron los investigadores.
La preocupación con el temor y amenazas, de igual manera, puede estar vinculada a una segunda dimensión clave del conservadurismo – apoyo a la desigualdad, un punto de vista reflejado en el sistema de castas de la India, en el apartheid Africano y en las políticas segregacionistas conservadoras del ya fallecido Senador Strom Thurmond (Republicano de Carolina del Sur).
Mientras que la mayoría de la gente se resiste al cambio, dijo Glaser, los liberales parecen tener una mayor tolerancia al cambio que los conservadores. Las ideologías conservadoras, como todos los sistemas de creencias, se desarrollan en parte porque satisfacen algunas necesidades psicológicas, pero eso no significa que el conservadurismo sea patológico o que las creencias conservadoras sean necesariamente falsas, irracionales o sin principios.
“La intolerancia a la ambigüedad puede conducir a que la gente se afiance en lo familiar, llegue a conclusiones prematuras e imponga estereotipos y clichés simplistas. Por una variedad de razones psicológicas, el populismo de la derecha puede tener más atractivo que el populismo de la izquierda en tiempo de crisis potenciales e inestabilidad,” dijo el investigador.
Para leer el artículo completo en inglés visite el portal de la Universidad de Berkeley.
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