|
||||
|
El asesino silencioso Sedentarismo, obesidad, tabaquismo, estrés, así como la ingesta excesiva de alcohol, café y sal, y la herencia genética, propician el desarrollo de la hipertensión arterial, el asesino silencioso. Más de la mitad de los que padecen hipertensión arterial desconocen que tienen este padecimiento, considerado la primer causa de muerte en México -por encima de los accidentes y las enfermedades infectocontagiosas- ya que es importante factor de riesgo para el desarrollo de males cardiovasculares e infartos cerebrales. Sedentarismo, obesidad, tabaquismo, estrés, así como la ingesta excesiva de alcohol, café y sal, y la herencia genética, propician el desarrollo de la hipertensión arterial, que se caracteriza por la elevación de la presión dentro de los vasos sanguíneos, lo cual, si no se controla, provoca alteraciones en la circulación y daños graves en cerebro, corazón, retina y riñón. Por ello se deben modificar los hábitos de vida: reducir la ingesta de sal a menos de dos gramos por día, tener el peso corporal adecuado a la talla y a la edad, y evitar los factores de riesgo mencionados. Si se es diabético, controlar de manera adecuada la dieta aunque se esté tomando el tratamiento para disminuir el azúcar. Tal indicó el especialista en cardiología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional "La Raza" del IMSS, Francisco Javier León Hernández, quien precisó que a la hipertensión arterial se le conoce como "el asesino silencioso" porque no manifiesta síntomas en las etapas iniciales. Cuando el paciente ya tiene dolor de cabeza, mareo o hemorragia nasal, es porque se han desarrollado las complicaciones y hay riesgo de infarto cerebral, embolia o infarto del miocardio. Mencionó que según la Encuesta Nacional de Salud del 2002, la hipertensión arterial es la primera causa de muerte en México, ya que en ese año fallecieron 443 mil personas por este padecimiento. Asimismo, dijo, se encuestaron a 40 mil 100 personas, en edades entre los 18 y 70 años de edad, de los cuales el 35 por ciento se registró hipertenso tan sólo en los estados de la frontera norte del país; y alrededor del 24 por ciento, en los del sur. En los adultos mayores de sesenta años, se encontró que uno de cada dos tiene hipertensión arterial. Al agrupar de cien en cien el universo que participó en esta encuesta, se detectó que solamente el 45 por ciento sabía que tenía este padecimiento, y el 54 por ciento, no. Esto significa que en nuestro país, la mitad de la gente que tiene presión alta no lo sabe, subrayó. El doctor León Hernández señaló que la característica de "no dar molestias" de la hipertensión arterial es lo que la hace más grave, porque el mexicano tiene la cultura de acudir al médico sólo cuando está enfermo. Añadió que el 25 por ciento de los que sí saben de su enfermedad, no se atienden porque no se sienten mal; y del 25 por ciento que sí sigue el tratamiento sólo la mitad se controla. Dijo que si una persona es obesa, diabética, y con antecedentes familiares de hipertensión arterial o muerte súbita, tiene un alto porcentaje de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares, por lo que debe llevar control médico al menos dos veces por año. Para el tratamiento y control adecuado de un hipertenso –determinante en la calidad de vida del paciente– se deben corregir cada uno de los factores de riesgo; es decir, reducir de peso, modificar ingesta de alcohol, de cigarro, realizar alguna actividad física, controlar la diabetes mellitus y disminuir el estrés laboral. Si con estas medidas no se baja la presión, entonces se opta por manejar medicamentos. Fuente: IMSS, México.
|
|||